viernes, 17 de julio de 2015

Habilidades cognitivas y estrategias de estudio

Hoy en día es muy común encontrase con familias preocupadas por el futuro de sus hijos y el hecho de que tengan problemas a la hora de superar con éxito los años de instituto, por lo que se ven obligados a buscar la ayuda de distintos profesionales. Pero, si bien esta ayuda es sin duda necesaria en muchísmas ocasiones para ayudar a los chicos a entender los contenidos a estudiar, es también muy importante crear en ellos un hábito de estudio y enseñarle distintas técnicas de estudio con las que, no solamente memoricen la información, sino que aprenda a gestionar su labor, a pensar y a reflexionar.

Muchas veces cuando nos referimos a la capacidad de estudio ya no solo de adolescentes, sino tambien de los niños, únicamente nos centramos en los aspectos cognitivos de ésta, ignorando el hecho de que, si bien es importante e imprescindible que los chicos cuenten con las habilidades cognoscitivas necesarias para superar los años de instituto y universidad y puedan enfrentar más adelante la vida laboral, esta habilidad se ve influida en gran medida por factores del desarrollo, ambientales, sociales y, sobre todo, emocionales. Es una realidad que la manera de percibirse a uno mismo, ya sea positiva o negativamente, repercute en la conducta, lo que significa que si los niños crecen si ser conscientes de sus responsabilidades, de los recursos de los que disponen para superar las dificultades, en un ambiente neutro en el que no se le reconocen sus meritos ni sus logros y sin límites, tendrá muchas dificultades para superar las distintas etapas de la vida. En cambio, si los niños crecen en un ambiente creativo y libre, en el que se le marcan límites y pequeñas responsabilidades que deben ir asumiendo poco a poco, con padres que fomentan su autoestima con refuerzo positivo y relaciones seguras, nos encontraremos con unos niños que podrán solventar todas las dificultades que se les presenten.

Los términos "educación en valores" y "educación emocional" no son relativamente nuevos pero si desconocidos en muchas ocasiones y se refieren al hecho de que la educación de las emociones, la transmisión de recursos, como el saber pedir ayuda, y de valores como la constancia, la fortaleza o el optimismo, son de vital importancia para afrontar con positivad la vida y desarrollar un alto grado de bienestar. Por tanto, si bien es tarea de los maestros y profesoras motivar a sus alumnos y enseñarles distintas estrategias con las que tratar y elaborar la información que reciben a lo largo de los cursos escolares, los padres y madres deben potenciar desde el nacimiento las habilidades de sus hijos y ayudarles a comprender su entorno y su mundo interno, es decir, sus emociones,  mediante una educación asertiva para que los niños construyan una imagen positiva de sí mismo y puedan convertirse en adultos autónomos capaces de superar las dificultades que se les presenten. Sin embargo,de los factores emocionales que tienen una influencia determinante en el desarrollo de las habilidades cognitivas de los hijos hablaremos en otro post. Ahora vamos a hablar de los elementos cognitivos y de distintas estrategias que pueden ayudar, no solo a los adolescentes sino también a los adultos, a estudiar con una mayor eficacia y con economía en nuestros recursos. Para ello debemos empezar por lo principal y es la creación de un “hábito de estudio”.  A la hora de estudiar, es primordial desarrollar una rutina de estudio, es decir, organizar nuestro horario de tal forma que un determinado número de horas del día las dediquemos exclusivamente al estudio. De esta forma educamos y acostumbramos a nuestro cuerpo y organismo para enfocar sus energías en esta tarea y el estudio rinde mucho más que si uno decide pegarse el atracón los días previos a los exámenes. Así mismo, aprendemos a gestionar nuestro tiempo, a organizarlo, y a marcarnos objetivos y metas.


Hay personas que el hábito de estudio lo van potenciando poco a poco desde la infancia, debido a cómo se distribuyen las tareas y responsabilidades dentro del núcleo familiar. Pero en caso de que esto no sea así, siempre se puede establecer la rutina poco a poco .Julio Gallego en su libro “Soy estudiante” establece una serie de cuestionarios acerca de los hábitos positivos y negativos que pueden influir en nuestro rendimiento y de los procedimientos empleados por los maestros que ayudan a la hora de entender el temario y de mejorar nuestra concentración. Esta es indudablemente una herramienta muy útil para ser consciente de cuáles son las actitudes que nos pueden ayudar a ir cambiando poco a poco nuestra rutina, a establecer un horario de estudio, y para evitar aquellas que limitan nuestra concentración. Algunos ejemplos de actitudes positivas en el estudio son:
  •    Afán de superación
  •    Alternar estudio y descanso
  •    Hacer esquemas
  •    La curiosidad
  •    Aprovechar el tiempo
  •   Confianza en uno mismo
  •   Anotar las dudas
  •   Tener ordenado y preparado el lugar de estudio

En cambio, ejemplos de actitudes que influyen negativamente en el rendimiento y la concentración pueden ser:

  •   Oír música mientras estudiamos  
  •   Poco tesón
  •   Falta de constancia   
  •   El estado nervioso
  •   El desorden
  •   Mala relación con el profesor
  •   Poca memoria 
  •  No tomar apuntes o anotar las dudas

A la hora de visualizar y meditar sobre estas cuestiones hay que tener presente que cada persona es un mundo y funciona a su ritmo. No a todos les funcionan las mismas actitudes, ni tampoco hay que intentar conseguir muchos hábitos de repente, pero si las suficientes como para que les concedan cierta capacidad de esfuerzo, orden en su labor y favorezcan la concentración. Al mismo tiempo, los estudiantes tienen que asumir la responsabilidad que conlleva querer mejorar en su capacidad de trabajo, lo que implica hacer un esfuerzo a nivel interno y personal, alejarse de la pasividad y adoptar un compromiso que provocará que maduren y entiendan que nada en esta vida se consigue sin esfuerzo.

Cuando estudiamos y adquirimos nuevos conocimientos no solo es importante tener un horario, sino que también influyen ciertas funciones cognitivas básicas  necesarias para gestionar e integrar adecuadamente la información que recibimos en nuestro saber, de tal manera que podamos aplicarla cuando sea necesaria. Estas funciones, las cuales se complementan unas a otras, las vamos a agrupar en las siguientes categorías:

-          Capacidad de organización para el estudio y el trabajo
-          Un buen desarrollo verbal
-          Adecuada recogida de la información
-          Análisis de la información y su correcta elaboración
-          Memoria de trabajo

 Antes de pasar a hablar de cada una de ellas es importante recordar y resaltar que, al igual que nuestro hábito de trabajo, estas funciones se van desarrollando y fomentando gracias a la labor que ejercen los padres en su labor de estimular a sus hijos desde su infancia, pero sobre todo los maestros y los propios estudiantes,   especialmente cuando éstos deciden adoptar el compromiso de ser personajes principales en la construcción de su saber. Y en caso de que vean que tienen ciertas dificultades en alguna de ellas, sabed que siempre se pueden mejorar, de ahí la importancia de motivar a los estudiantes, de mantener una relación cercana y positiva, de hablar con ellos para que descubran cuáles son sus puntos fuertes y/o débiles, para que sepan que pueden influir en ellos y entiendan de que los objetivos que nos marcamos en esta vida, incluso los más sencillos, requieren de cierto sacrificio por nuestra parte. 

  •     Capacidad de organización para el estudio y el trabajo
Cuando hablamos de la organización en los estudios, o incluso en nuestro trabajo, nos referimos y organizar y dividir el material de estudio o de trabajo en distintas unidades para descubrir las ideas capitales y facilitar la consecución de un fin determinado. ¿En qué favorece llevar a cabo esta tarea? Organizando el temario a estudiar, los estudiantes comienzan a implicarse en el estudio y su labor se vuelve mucho más inteligente porque deben sistematizar el contenido, clasificarlo, jerarquizarlo, y elaborar su propio esquema, ya sea mentalmente o por escrito, de la información de la que disponen. 
 
Organizar supone que el adolescente lleve a cabo tres operaciones distintas, que proporcionan economía de movimientos y operaciones, respuestas rápidas, anticipación correcta a distintos problemas o actividades y mayor fiabilidad en la ejecución de una tarea. Estas operaciones son:

  • Planificar: se comienza con una reflexión acerca del material con el que tenemos que trabajar para poder agruparlo en distintas categorías en función de las ideas que transmitan. De esta manera, no se deja nada importante sin trabajar.
  •  Ordenar: esta segunda operación está conectada con la anterior y consiste en ordenar los puntos principales de tal manera que evitemos un excesivo cúmulo de ideas que no son importantes para el temario
  • Asentamiento: al organizar el material que tenemos que asimilar, provocamos que éste se consolide en la mente al conectar con otros conocimientos de los que ya disponemos.
Distintas estrategias de organización pueden ser:
-      Tener siempre el material necesario para el estudio (preparar previamente todo el materia que se vaya a necesitar)

-     Emplear distintas técnicas de estudio, una vez se ha llevado a cabo una lectura atenta, tales como el subrayado, el resumen, inserción de ideas –recordatorio/asociativas, el esquema, etcétera

-      Cuidar el lugar de estudio y buscar que tenga las condiciones idóneas para ello ( cómodo, silencioso, bien iluminado y sin distracciones: televisión, ordenador, radio, etcétera)
 
-       Utilizar una agenda

-     Establecer y cumplir con el horario de estudio en casa ( Al hacer el horario hay que procurar alternar los estudio y trabajos de forma que a uno difícil le siga uno más fácil y atractivo, ya que de esta forma se retrasa el cansancio)

-    Tener un planning con las fechas de los exámenes y los trabajos que hay que entregar

-       Registrar las calificaciones que se van obteniendo
  •     El Desarrollo Verbal
Un adecuado desarrollo verbal es necesario no solo para poder adquirir nuevos conocimientos sino también para saber expresarlos. Y este se consigue fomentando la lectura recreativa en los adolescentes desde pequeñitos (incluso aunque no sepan leer, pueden hacerlo mediante los dibujos), lo que provoca que poco a poco  vayan adquiriendo distintos conocimientos acerca de su entorno, es decir, un conocimiento de base al que asociar el nuevo aprendizaje, aprendiendo más vocabulario y desarrollen con más facilidad la habilidad para discernir las ideas principales de los textos y sus significados.
 
Muchas veces ocurre que los estudiantes tienen que dar algún tipo de discurso oral, un examen, exponer un tema…pero en el medio de la exposición comienzan a titubear, se pierden y no pueden continuar porque no saben o dan saltos en el mensaje, dejando importantes lagunas en su discurso. ¿Puede mejorarse el lenguaje externo e interno del estudiante? Desde luego. En primer lugar, cuando ocurra lo narrado, el adulto que se encuentre presente en ese momento, ya sean los padres o un profesor, debe intervenir para completar aquello que el adolescente no ha incluido en su exposición. En segundo lugar, es muy importante que los profesores potencien la habilidad del razonamiento verbal desde sus asignaturas mediante la realización de exposiciones, lecturas complementarias, comentarios de texto o resúmenes, debates, etcétera, todo tipo de actividad individual o grupal que implique la reflexión y la exposición oral y escrita.

Mejorando el lenguaje de los alumnos, tanto el externo como el interno, aquel que empleamos para comunicarnos con nosotros mismos y el que utilizamos para pensar, junto con el perfeccionamiento de la capacidad lectora, una vez que se consigue leer bien y con continuidad, va a suponer:

-          Buen ritmo lector

-      Dominio de los significados de los textos y compresión de órdenes de complejidad creciente

-          Utilización del lenguaje con corrección

-          Adecuada selección de ideas capitales para el estudio

-          Aprender a dialogar y escuchar

-          Mejorar la habilidad para expresarse

-          Organizar adecuadamente el aprendizaje para su aplicación

-          Tendencia a leer como hobby o deseo de ampliación cultural

  •     Adecuada recogida de la información
El recoger los apuntes es una tarea importante a la que hay que prestar atención por la sencilla razón de que después se va a responder en función de cómo se recogió y almacenó esa información. Para poder llevarla a cabo adecuadamente es necesario que, en primer lugar, los estudiantes estén motivados y estimulados, es decir, que el maestro mantenga una relación cercana y positiva con el adolescente en la que continuamente se le esté animando, haciéndole saber que espera lo mejor de él y reconociendo sus progresos. En segundo lugar, fomentar en ellos una conducta sosegada y reflexiva, de tal manera que aprenda a pararse a pensar en la cuestión para ver qué posibles soluciones tiene y elegir la más acertada. En tercer lugar, el ya mencionado desarrollo verbal. Y en cuarto lugar, para poder asimilar nuevos conocimientos con mayor facilidad, tenemos que ser precisos en la recogida de los datos pero, sobre todo, conectarlos con nuestros conocimientos previos que son los cimientos de todo nuestro saber, lo que nos va a permitir entender verdaderamente las nuevas adquisiciones.
-   Puntos importantes en la recogida de apuntes

o   Implica recoger las ideas más importantes que el profesor o un libro expone de la manera más completa posible

o   Es necesario un alto grado de atención si queremos recoger apuntes que reflejen la realidad

o   A la hora de anotar los apuntes es bueno dejar espacio para, al repasar en casa, anotar ideas o comentarios que creamos convenientes

o   Las indicaciones del profesor, como “esto es importante”, “aquí tenéis la idea clave”, etcétera, hay que subrayarlas especialmente

o   Normalmente, lo que el maestro explica en la pizarra es conveniente tomarlo como importante

o   Los apuntes ordenados y claros ayudan a comprender mejor lo que se ha explicado con anterioridad

o    Es útil emplear ciertas abreviaturas a la hora de tomar apuntes 

  •     Análisis y elaboración de la información
El análisis y la elaboración de la información son dos habilidades que se complementan la una con la otra, aunque siguen distintos pasos, y ocurren simultáneamente a la adquisición de la información. Esto es porque mediante el análisis, los chicos pueden detectar la ideal global de los textos, así como las ideas principales de ésta. Mientra que, cuando hablamos de "elaborar la información", me refiero al hecho de comprender y asimilar, mediante el uso de distintos preocedimientos, los nuevos conceptos para unirlos a continuación con el conocimiento del que ya disponemos y de esta forma actualizarlo.

 Los pasos a seguir en el análisis de la información son los siguientes:
            
             1.  Lectura completa del texto
             
             2.  Fragmentación del texto en distintas partes para realizar una nueva lectura  para rastrear la información importante de cada una de ellas que les ayude a comprender el texto y los párrafos importantes

             3.   Subrayar las palabras fundamentales de los distintos párrafos

             4.    Organizar las ideas principales con una breve estructura

            5.    Planteamiento reflexivo de la relación de las ideas principales con la idea global del texto con un pequeño resumen o un esquema, orgenando jerárquicamente las ideas principales y secundarias.

Una vez que se ha llevado a cabo el proceso de análisis, los chicos pueden comenzar con la elaboración, para asimilar e integrar los nuevos conceptos. Los pasos en la elaboración son los siguientes:

            -    Comprensión: escucha atenta, lectura y análisis del texto

            -     Asimilación: explicar el contenido del texto con un resumen o esquema delante

            -     Memorización: estudiar para retener lo leído

            -     Repaso: repasar cada poco tiempo lo estudiado para mantenerlo

Una vez dicho esto, todas las habilidades y estrategias que los estudiantes pueden utilizar para potenciar estas habilidades cognitivas y "hacer que su inteligencia trabaje con todo su potencial" ( Julio Gallego ), convirtiéndose en sujetos activos de su aprendizaje son: 
  •    Selección de ideas capitales
             -     La ojeada

             -     El subrayado

             -     El resumen 

             -     El esquema
  •     Análisis
              -      Descomponer                 
              -      Dividir

              -      Fragmentar la información
  •      Capacidad de Síntesis
               -       Resumir

               -       Agrupar 
  •      Comparar
               -       Discriminar

               -       Analizar diferencias

               -       Detectar semejanzas

               -       Explorar
  •      Clasificar
               -        Estructurar textos

               -         Mapas conceptuales

               -         Categorizar/ Jerarquizar
  •       Panificar
               -         Tomar notas

               -          Explorar
  •        Autocontrol
                -          Interrogarse

                -          Conexión con contenidos anteriores

En otro post hablaremos acerca de la "memoria" y de cómo esta habilidad cognitiva puede verse enormemente condicionada por nuestras emociones.        
 

jueves, 25 de junio de 2015

Método TOMATIS, estimulación auditiva


            El método Tomatis es un sistema de estimulación auditiva desarrollado por el Dr. Tomatis, otorrinonaringólogo, psicólogo, investigador e inventor que defendía que muchos de las dificultades personales a las que nos tenemos que enfrentar en nuestro día a día, tales como las dificultades en el aprendizaje, problemas emocionales o conductuales, etcétera, podrían deberse a un defecto en la función de la escucha que desempeña el oído. La habilidad de la escucha de nuestros oídos es un 


proceso activo y voluntario que no se basa únicamente en la percepción de los sonidos que nos rodean (habilidad de oír), sino que tiene una gran influencia en el desarrollo de las personas puesto que interviene en aspectos tales como la coordinación de nuestros sentidos entre sí, en el equilibrio, el movimiento corporal, el desarrollo del lenguaje y el pensamiento, las emociones, la percepción de los elementos que conforman nuestro cuerpo, etcétera. 
Por tanto, el Dr. Alfred Tomatis desarrolló una pedagogía de la escucha con la que podemos mejorar y optimizar esta capacidad a cualquier edad, desinhibiendo los mecanismos que hayan perturbado la escucha del individuo e impidan que éste seleccione los sonidos y la información que desea recibir y le ayuden en su adecuada interacción consigo mismo y su entorno (familia, amigos, trabajo...). 
Para lograr este objetivo, la estimulación se inicia con el Test de la Escucha, un estudio audio-psico-fonolófico con el que se obtiene información acerca de cómo se encuentra la persona cognitiva y emocionalmente y se elabora un diagnóstico, a partir del que se lleva a cabo una programación y se inician las sesiones de escucha, las cuales se producen a través del Oído Electrónico, un aparato desarrollado por el Dr. Tomatis que "obligan" al oído a escuchar aquello que hemos dejado de percibir e integrar. Para ello, se utilizan unos cascos especiales que transmiten el sonido (música de Mozart, Cantos Gregorianos, la voz de la madre e incluso de uno mismo) a traves de la vía aérea (los oídos) y la vía ósea.



El método Tomatis, solo o en combinación con otros terapias, es recomendable para:

-  Trastornos del lenguaje y la comunicación
-   Determinados trastornos orgánicos y funcionales de la función de la escucha en el oído
-   Desarrollo psicomotor infantil
-   Trastornos de la atención e hiperactividad
-   Dificultades de aprendizaje y alteraciones de la conducta
-   Diferentes patologías (Derrame Cerebral, Autismo, Síndrome de Asperger, Parálisis                             Cerebral, Síndrome de Down...)
-   Estrés y alteraciones del ánimo
-   Preparación al parto y la maternidad, nacimientos prematuros
-   Educación y mejora de las habilidades musicales y de canto
-   Integración de lenguas: preparación del oído para la asimilación de idiomas
-   Herramienta de crecimiento personal
-   Dinamización energética de grupos
-   Complemento a otras terapias



En el Centro Isué disponemos de este método y trabajamos profesionales de distintos ámbitos (psicoterapia, pedagogía, terapias corporales, estimulación temprana) cuya labor es la de acogimiento y acompañamiento a lo largo del proceso.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

“Emociones y Crecimiento”


Os presentamos información sobre una serie de tres talleres que vamos a convocar para los viernes 17, 24 y 31 de Octubre.
 El objetivo principal es trabajar la educación emocional de los niños, y queremos hacer algo que sea a la vez divertido y enriquecedor para ellos.
A lo largo del taller también habrá espacio para la actividad física ya sea con yoga infantil, Brain-Gym, o simplemente con juegos de movimiento.
Haremos dos grupos uno de menores de 7-8 años que será entre las 17 y 19 horas y otro de mayores. que será de 19 a 21.
Talleres de desarrollo integral a través del juego, el movimiento, la creatividad y las emociones.

              

“Jugando desarrollamos las capacidades de los niños y conocemos mejor sus necesidades”.

El tener un espacio para ser espontáneos, nos permite conocernos y crear una identidad sana y equilibrada. Desde la cual tenemos acceso al enorme potencial que todos albergamos en nuestro interior. En un mundo en constante cambio el saber quiénes somos nos ayuda a movernos en él con optimismo y vitalidad.

La infancia es una etapa excepcional. En ella se desarrolla un mundo de emociones, sentimientos e ilusiones que marcará el futuro de la persona. Nosotros creemos y defendemos que la mejor manera de acceder a este enorme potencial es a través del juego, el movimiento corporal, la atención y la creatividad. De esta manera, proponemos un espacio sin exigencias ni juicios, basado en la espontaneidad, la inteligencia emocional, la autonomía, los valores, la aceptación, la confianza y las relaciones sanas entre iguales.
 
 

Qué ofrecemos:
§  Un espacio para que los niños puedan conocerse y madurar, integrando cuerpo, mente y emociones.
§  Desarrollar de forma divertida y adaptada a cada niño capacidades tanto individuales como sociales  que les sirvan para los estudios, el deporte,  la vida familiar etc.
§  Información a los padres para que puedan conocer mejor las habilidades de sus hijos.

Qué trabajamos:
·         Atención
·         Seguridad
·         Equilibrio, serenidad
·         Destrezas manuales y sensoriales
·         Curiosidad y creatividad
·         Habilidades adaptativas
·         Habilidades sociales
·         Inteligencia emocional
·         Resiliencia (capacidad de superación)
·         Autonomía
 
 
 

Quiénes Somos
§  Marta Lázare Diplomada en Educación Infantil. Master en Atención Temprana. Prevención, diagnóstico y tratamiento. Formación en pedagogía teatral. 
§  Marta Hermida: Psicóloga. Formada en Análisis Transaccional, Psicología Energética, Mindfulness y Crecimiento Personal.
§  Juan Carlos Miguel: Osteópata. Formado en Método Tomatis. Profesional  en técnicas corporales. En formación en Terapia de Movimientos Rítmicos.
 
 
 
Centro Isué c/ Mº Castaña nº2 Entresuelo I
982 252829 o 607341871 Llamar preferiblemente miércoles o jueves por las tardes o  dejar recado en el contestador
§  Precio 15 euros por taller (10 euros para clientes de Isué)
 
 

 

 

viernes, 12 de septiembre de 2014

El Apego en la infancia: crecimiento y regulación

         Los seres humanos somos unas criaturas muy complejas que con el paso de los años hemos alcanzado un nivel de desarrollo mucho mayor que el resto de las especies que conviven con nosotros en nuestro planeta. Es muy amplia la paleta de emociones que podemos llegar a experimentar y las habilidades que desarrollamos y adquirimos a lo largo de nuestra vida. Pero como todo, el aprender a controlarlas, superar nuestros propios límites y construir nuestro carácter y personalidad lleva su tiempo, tiene su proceso y depende en gran medida del ambiente con el que hayamos convivido en nuestra propia infancia y el tipo de relaciones que hayamos construído en esta etapa. Entonces, ¿se asientan las bases de nuestro carácter en la primera infancia?, ¿cómo se desencadena el aprendizaje de los niños y las niñas?, ¿de qué manera consiguen los padres integrar en sus hijos e hijas distintas enseñanzas? La respuesta es mediante el APEGO SEGURO entre ellos.
      Es una realidad que los bebés humanos, al contrario que otros seres vivos, nacen con una gran inmadurez y su supervivencia depende completamente de sus padres o aquellas personas que vayan a ser sus principales figuras de referencia. Vienen al mundo, por tanto, con el cerebro sin terminar de desarrollarse y con una necesidad biológica de establecer con los padres un vínculo a través del cual se satisfagan todas sus necesidades, que en un primer momento serán de alimentación, descanso, regulación interna y contacto y que irán evolucionando a medida que los niños y niñas vayan creciendo, lo que supondrá la maduración de su cerebro y organismo. La persona que elaboró esta teoría, que a día de hoy es totalmente aceptada por la comunidad científica y educativa fue el psicoanalísta ingles John Bowlby, quien debido a su trabajo en distintas instituciones con niños "problemáticos" que habían sido separados de sus familiares y ,en particular, de su figura materna y a distintos estudios llevados a cabo acerca del impacto de la pérdida y el sufrimiento en niños que habían sido separados de sus principales cuidadores a una edad muy temprana, desarrolló la teoría de la necesidad establecida por la propia genética que tienen todos los niños y niñas de apegarse a sus padres, y estableció que, dependiendo de cómo se cubra esa necesidad, puede afectar positiva o negativamente al desarrollo posterior.


         Los niños y niñas, por tanto, necesitan estar conectados con sus padres y crear un vínculo con ellos para poder continuar creciendo y madurando de forma adecuada. Entonces, ¿cómo se crea este vínculo? comienza a crearse durante la etapa del embarazo, momento en el que los padres, y en especial la madres, experimentan los cambios propios de la gestación y se unen emocionalmente a su hijo, quien puede percibir claramente las emociones que experimente su progenitora, así como su olor, el sonido de su voz u otras percepciones , recuerdos que los pequeños y las pequeñas atesorarán en sus mentes y que influirán en el crecimiento de éstas (sobre todo en las conexiones neuronales que vaya a desarrollar el cerebro). En el caso de los padres , el vivir experiencias tales como sentir los cambios posturales del bebé o sus golpes a través del vientre maternos, el conocer sus rasgos gracias a las nuevas tecnologías o su sexo provoca que, poco a poco, vayan conociendo a su hijo o hija y elaboren su nexo con él o ella. A veces puede ocurrir que los papás y las mamás, debido a sus propias experiencias relacionales de la infancia o sus situaciones actuales, sientan a la criatura como algo ajeno. Este sentimiento puede provocar en ellos una gran confusión y ansiedad ante una nueva realidad que no consiguen aceptar. En caso de que esto ocurra, se debe intentar mantener la calma pues la construcción del vínculo con los hijos e hijas y la aceptación de nuestros sentimientos es algo que podemos trabajar a través del campo de la Psicología.
         Una vez que el bebé o la bebé sale del vientre materno y los padres por fin pueden contemplar y tener en sus brazos a su hijos o hija, se crea un nuevo contexto familiar en el que el vínculo se transforma en un sentimiento más fuerte: el pequeño o la pequeña ya es una realidad y lo pueden sentir como algo propio. A partir de este momento, los papás y las mamás, fruto de ese sentimiento al que llamamos APEGO, comienzan a trasmitir una serie de aprendizajes estructurados de forma consciente e inconscientemente a través de las caricias, los juegos motrices y verbales, la atención focal que en todo momento dirigen hacia los bebés, los cuidados, los abrazos, etcétera. Todo ello influye en el desarrollo de sus habilidades cognitivas y psicomotrices pero, sobre todo, al desarrollo socioemocional de los niñas y niñas, puesto que desde el nacimiento hasta los tres años es el hemisferio derecho del cerebro (éste está formados por dos hemisferios: el izquierdo, lógico y racional, y el derecho, emocional, autobiográfico e intuitivo) el predominante, lo que significa que los pequeños y pequeñas necesitan disponer de una base emocional estable que les aporte seguridad y protección a partir de la cual ellos puedan ir y venir cuando lo necesiten, lo que sin duda repercutirá positivamente en el crecimiento de sus habilidades cognitivas y motrices al permitirles experimentar con su entorno y los elementos que lo conforman.


        El APEGO es, por tanto, un sistema adaptativo de regulación interno básico transmitido de padres y madres a hijos e hijas, especialmente por parte de las madres, que se elabora a través de un determinado proceso relacional y una serie de conductas afectuosas y cariñosas que no solo ayudan en un primer momento a sobrevivir a las criaturas, sino que crea unos cimientos y les enseña a regular sus emociones y sensaciones internas, les motiva a adquirir y a integrar nuevos aprendizajes, tanto en el presente como en el futuro, a través de las experiencias  lúdicas elaboradas por ellos mismos y por los papás y las mamás, les da el "empujoncito" necesario para ser valientes, enfrentarse al mundo y explorarlo y ayuda en la construcción de su identidad y personalidad, así como en la elaboración de una buena autoestima y en la gestión de sus relaciones presentes y futuras. El elaborar un apego seguro con los hijos e hijas no implica ningún acto extraordinario por parte de los padres y las madres, ni significa que éstos tengan que estar cada dos por tres discurriendo actividades especiales;sino que basta con estar al lado de los niños, ser empáticos a sus preocupaciones y emociones para ayudarles tranquilizarse y superar la dificultad, apoyarles y protegerles en los momentos en los que ellos o ellas lo demanden sin caer en la sobreprotección, algo que a la larga perjudica gravemente el desarrollo de su autonomía, respetar su ritmo de aprendizaje y sus gustos, darles amor y cariño y una educación coherente que les ayude a construir su identidad, les enseñe a manejar sus emociones y a entender las de los demás y a crecer como personas independientes con valores éticos capaces de afrontar y superar los retos de la vida.